Fábula de un corazón en disputa

22 09 2009

rastro

Apenas embarcó sabía que no habría vuelta atrás, se dejó llevar con la corriente de personas que con ticket en mano se iban ubicando donde correspondiera según la numeración.

Cansada y con el corazón alborotado no tenía idea de lo que estaba a punto de suceder. Optó por un asiento reclinable, sin fijarse que estaría ubicada en la derecha, cerca de la proa del barco; se acomodó y abrió el libro para tratar de distraer la mente con unas pocas letras, pero el sueño venció y en cuestión de minutos estaba quién sabe en qué inconsciente delirio.

La batalla empezó apenas se cruzaron los dos en la mar cerrada, ignorando cualquier curso, cualquier timón, cualquier fuerza. Ella despertó mareada, confundida y sin entender lo que sucedía, cerró los ojos nuevamente para intentar disuadir el mareo, pero el barco la estaba sacudiendo tan fuerte que no había posibilidad de quedar en ancla. Agarró sus cosas y salió de la sala de reclinables, se refundió en el baño donde alguna señora le decía que fuera a la mitad del barco, ahí no habría tanto movimiento como el que estaba sintiendo.

Pensó que estando en la mitad del barco y respirar la ayudaría a recuperar un poco su equilibrio, y estando en cubierta fue cuando descubrió lo que se venía. Quedó pálida, su color fue cambiando como un dibujo animado, sus brazos cedieron a la gravedad y tenía esa expresión de terror en la cara. Por su lado izquierdo, estaba su bien conocido Pacífico, firme y con esa actitud ofensiva que solamente habría causado terror a cualquier adversario, pero por el otro lado estaba un mar pequeño que venía con toda la fuerza de sus corrientes  y resguardado por otros océanos tan gigantes como su oponente, estaba dando la pelea y no se iría derrotado sin tener el corazón de la niña.

Ella ya lo había visto en uno de sus sueños, pero solo hasta este momento lo interpretó; sabía que estaba en disputa, sabía que su gigante no la dejaría ir fácilmente. Se agarró de la baranda e intentó internalizarse en la batalla, pero la adrenalina que movía a estos dos era tal que no conseguía apaciguarlos. Estaba sola en altamar en medio de una batalla, la desesperación y las ganas de gritar empezaron a asfixiarla mientras era sacudida por las fuertes olas provocadas por los ataques. Intentó contar hasta diez para recuperar aliento y levantarse, pero  solo conseguía ser empujada nuevamente golpeándose entre barandas y chimeneas. Logró incorporarse y corrió, sabía cómo calmar esta guerra, sabía que no había otra opción. La sangre de la herida que se hizo en la frente era peinada por el viento y mezclada con lágrimas cuando se acercaba hacia la proa, una vez ahí miró el horror que había causado, gritó con todo el aire que sus pulmones tenían, gritó y la voz le rompía las cuerdas vocales, gritó y su corazón parecía ahogarse, pero su grito se perdió en la tormenta, se cruzó entre viento y nubes… abrió sus brazos y saltó, se entregó a la batalla.

Los gigantes cedieron y con calma se fueron alejando el uno del otro, la guerra terminó, el cuerpo de la niña se hundió y su corazón dejó de latir perdiéndose entre turbinas y olas para siempre.





El gato me habla! parte 2

5 09 2008

Gracias a la bitácora de Gigantes de mi amigo Santiago del Rio acabo de darme cuenta que lo de anoche no fue un sueño, y tampoco fue una locura. Fue un complot de hombres topo y sirenas travestis para que Snikers, el gato hermoso (gato infiel como lo llamaría un personaje), fuera reclutado como espía y les entregara información sobre Santiago del Río, el gobierno de Saint Tèrriens y otros cazadores de hombres topo.

No es un hecho desconocido, y hace milenios que tratan de vivir plenamente en nuestro mundo sin ser percibidos, pretenden mezclarse entre nosotros sin ser distinguidos y desde lo más profundo de nuestra sociedad pretender tomar el poder, someternos a un letargo intelectual por el resto de la eternidad… lástima que no contaban con que Snikers es un gato muy astuto y que le importa más el bienestar de quien duerme a su lado que un montón de hombres topo muy feos que junto a sus amantes las sirenas travestis pretenden tomar de aliados a quienes ellos consideran seres “accesibles”.
Los gatos por naturaleza son independientes, pero completamente dependientes al cariño humano y que gracias a sus sentidos bien desarrollados no podrían confiar en seres tan detestables y poco cálidos como los hombres topo… por eso los gatos no son accesibles a los intentos fallidos de reclutamiento del horroroso ejército de los hombres que viven en cavernas.

Ahora, desde este momento, todas las conclusiones están permitidas!!!!

Slautem.





El gato me habla!

5 09 2008
Snikers el gato hermoso

Snikers el gato hermoso

Anoche caí rendida cuando volví a casa después de un día medio extraño, muchas cosas, poco tiempo, millones de mails atrapados en el ciberespacio y muchas ansias contenidas del otro lado del teléfono.

Me quité los zapatos y me metí en la cama y caí redondo en un sueño profundo en menos de 5 minutos… casi a la media noche me desperté y fui a sacarme los lentes que todavía los tenía en los ojos – la sensación de ojo seco por culpa del sueño con lentes en los ojos es terrible! como si fuera una ventosa que no se quiere despegar, se queda hasta que es tu malestar lo que termina sacándolo del ojo.

Me volví a acostar y me quedé profundamente dormida con el sleeper de la TV que en 30 minutos se debe haber apagado, toda la noche soñé y soñé y soñé… tantas cosas que al momento solo tengo un único vago recuerdo y es estando en una feria y yo desde una ventana tirando ropa hacia el piso de abajo (esas cosas que jamás terminas entendiendo) mirando una señora que ofrecía un moderno secador de pelo que se activaba con el maravilloso cepillo con el que te alisabas (plop! – a qué se deberá tanta mierda hasta en los sueños?).

En fin, me desperté porque el gato, que “supuestamente” dormía plácidamente conmigo, estaba poniendo su cara junto a la mía y con sus bigotes me despertó con cosquillas, y me decía que haga lo que sé hacer… jajaja hasta ahora no creo lo que dicen estas palabras y si, yo soy la primera en asumir la demencia. Pero al rato me acomodé del otro lado y volví a quedarme dormida hasta que hoy en la mañana volví a tener la misma sensación y nuevamente estaba Snikers, el gato hermoso, hablándome y pidiendo que me despierte… jajaja bueno, para la tranquilidad de uds. no le hice caso y volví por 3era vez a dormir profundamente después de haber visto el reloj y que aún faltaba una hora más para despertarme; y por última vez, vuelve a despertarme el gato y esta vez ya se me había pasado la hora para despertarme, se quedó con su cara en la mía hasta que tuve fuerzas de levantarme…. estoy agotada, tengo una tonelada de sueño y aún sigo impresionada por mi descubrimiento… siempre supe que tenía una conexión especial con el gato, y bueno aunque no logro entender cómo el gato me habla! seguro me habla en los sueños, pero solo ahora pude confirmarlo!!

PROHIBIDO SACAR CONLUSIONES!!





En el hospital

11 04 2008

Acabo de publicar esta historia para un concurso de las páginas amarillas de Chile, necesito votos para poder ganar, si es que les llega a gustar les pido que pasen por http://cuentaloenamarillo.plataformaonline.cl/apps/contenido_interior.php?tma=cfbce4c1d7c425baf21d6b6f2babe6be  y voten por esta historia. Gracias!!

 





Besos en la calle.

25 03 2008

besosenlacalle.jpg

Caminando por la calle me encontré con una pareja que se daba besos, me llamó la atención, pues ya no había visto a la gente darse besos  en la calle; y entonces saqué conclusiones: ya no veo gente dándose besos en las calles, la gente que veo en las calles ya no es cariñosa, la gente que veo en las calles ya no se mira, la gente ya no comparte sonrisas… y bueno porque ya no comparto los horarios donde la gente que se da besos en las calles está en las calles. O sea que ahora soy parte de la masa de gente grande que apurada camina a paso alargado para llegar a tiempo a sus oficinas. Maletines, trajes, corbatas, sonidos de taco alto, carteras, charlas por celulares, empujones, pocas miradas, el diario de la mañana, humo de cigarros y nadie compartiendo una sonrisa, nadie hablando fuerte con la persona que tiene alado, nadie dándose un beso sin importar el ritmo al que se mueven las personas alrededor.

Bien decía el Principito, la gente grande es muy extraña…Y yo no quiero ser gente grande, yo no quiero caminar apurada, yo quiero dar besos en la calle.





Fábula Lunar

18 02 2008
Tan delineada se desquita conmigo. Mi escencia y mi poder son débiles ante su imponente presencia.
Me reprimo, me vuelo, me quedo dormida, despierto y vuelvo a encontrarla; la bendición es mía al verla porque es bella cuando está llena, me llena, me encuentra, me hipnotiza y me lleva.
Hermosa como ella sola, sola como ella, potente por sí sola, fuera de mi mundo y mi mundo encontrándose con su atmósfera.
En esta travesía en madrugada de luna llena, pretendo encontrar un amanecer en el castillo de esta reina. Su luz guía mi ruta y me acompaña en el cielo más despejado del universo en mi búsqueda por ver el sol que llega. Un paisaje fuera de este mundo, fuera de los límites conocidos por la Tierra, un paisaje conocido por relatos de astronautas que con imaginación e impaciencia de un niño juegan en la esfera de gravitación a dar pasos agigantados para la humanidad, así es como me siento al estar en la superficie de su casa en la Tierra, en el Valle de la Luna (Chile, II Región) – mi bicicleta me ha traído a tan incomparable lugar, gigantescas rocas que simulan grandes esculturas adornando este palacio de arena fina. Pedaleando, estimulando la ansiedad de lo que cada curva me mostrará al atravesar, y al girar por la última arrivando al inmenso árido desierto… entonces sueño, vuelo y la encuentro y cuando despierto la encuentro de nuevo, tomo una bocanada de aire, abro bien mis ojos para entender que la suerte es mía por poder estar aquí, mi corazón palpita aceleradamente y yo solo la miro a ella agradeciéndole por permitirme conocer este majestuoso e incomparable reino donde solo confirmo ser una súbdita su servicio.
Bendición la mía que puedo verla…




Una fábula de playa y arena

18 02 2008
Buenas noches te saludo, respiro hondo y te miro, me acerco y te beso y con un sutil roce te siento.
Despierto y voy hacia ti… te extrañaba y llevaba tiempo de no haberte sentido. Te comparto y digo que tu encuentro y el mío lo venía imaginando.
Son pocos los días para tenerte conmigo, pero no los pierdo y te vivo… Me permites hoy un poco más y tu magnífica conexión me deja explorarte vivo.
El magnetismo de tu horizonte embellece mi atardecer en el punto donde encuentro el placer y te descubro esta vez hacia lo aún desconocido.
La luna y el sol juntos por primera vez en un cielo encapsulado y yo invadiéndolo con misterios, me pregunto y te miro y al comprender mi llamado prometo. Me inspiras, me das ganas, me desafías y me pruebas y vuelvo a prometer a las estrellas que me transportarás espectando los cielos desconocidos de los cuentos de sueños que ahora escribo.
Al caminarte siento las raíces en mis pies, acarician mi piel y llego a tí siendo valiente porque duele tanto tenerte lejos, separados por el tiempo.
Ahora lo único que quiero es zambullirme y flotar en tu corazón. Nadar en tu escencia y explorar la profundidad de lo que tienes para mí. Te tengo entre mis dedos y por fin te siento… poco, pero mejor que nada, al menos sé que tú y yo siempre nos encontraremos y que no importa el tiempo que nos separe pero ahí estaremos, siendo cómplices en los sueños y en los cielos.
Grandioso mar, grandioso océano eres solo una puerta que cruzar en mi viaje estelar, pero me alegro tenerte cerca para poderte explorar.